Este es tu espacio de crecimiento y búsqueda espiritual. También un espacio donde compartir y publicar tus pensamientos. Un espacio común de auto ayuda, para los momentos difíciles de la vida. Bienvenid@ a este lugar; espero que aporte algo bueno a tu vida, y que aprendamos mutuamente.

sábado, 24 de febrero de 2007



No conviene deleitarse en un sueño, olvidándose de vivir. Ahora sé que para que mi sueño crezca y viva, se haga realidad, hay que amamantarlo y alimentarlo durante largo tiempo y, aún así, a cada sueño le sustituye uno nuevo y que el viejo termina cuando se hace realidad . Por eso no hay que intentar retener ninguno, sino dejar que vaya y vengan, que fluyan, como la vida, dejándose dejar por esta, a donde quiera que sea, en libertad, con su caprichoso devenir, en busca de nuestro cumplimento o destino, escrito, desde la eternidad, en las estrellas.


El amor y el capricho:

El amor es paciente y da tiempo a la relación para que crezca.
El capricho es impaciente, imprudente, impulsivo e irrazonable.

El amor se controla a si mismo y desea lo mejor para el otro.
El capricho es obstinado y exige que se hagan las cosas a su manera.
El amor se centra en la persona y en su carácter y no solo en sus rasgos exteriores.
El capricho se basa sobre expectativas y condiciones idealistas, no reales y egoístas.
El amor no puede separarse de Aquel que es amor. Por eso va junto con la fe, a la que da significado, y esta pone propósito en el amor.
El capricho se enreda con las sensaciones del momento y con frecuencia aleja a Dios.
El amor se edifica en la aceptación de si mismo y supone lo mejor en el otro mediante una confianza implícita.
El capricho con frecuencia esta inseguro de si mismo, lo que le pone celoso y hace posesivo del otro. Esto se manifiesta en peleas constantes.
El amor se construye sobre la amistad. Si se rompe la relación, cada uno queda mejor por haberse conocido.
El capricho tiene una base insegura, y deja cicatrices y recuerdos dolorosos.
El amor es veraz y se caracteriza por una comunicación sincera y honrada.
El capricho es falso, porque teme compartir su verdadero yo y ser rechazado.
El amor es fiel a los valores personales, aunque arriesgue la terminación de la relación.
El capricho puede cometer acciones objetables por temor a perder al otro.
El amor soporta los altibajos de la vida, porque sabe que los sentimientos y las circunstancias no alteran el compromiso de amar.
EL capricho crea nerviosismo en la amistad.

El amor mejora la calidad de una persona.
El capricho y sus traumas consumen la energia, lo que hace sufrir los estudios, el trabajo y la amistad. Sufre la calidad de la persona.
El amor mejora la confianza en si mismo.
El capricho tiende a engendrar dependencia y sentimientos inadecuados acerca de si mismo.
El amor crece con el tiempo y perdura a pesar de la separación.
El capricho se debilita con el tiempo y la separación.

Mis deseos para ti